Jesús María es un apacible
rincón de Córdoba, sobre la ruta nacional
Nº 9, a 50 Km. al norte de la capital cordobesa. Está
enclavada en las primeras estribaciones de las Sierras
Chicas, escenario que la vió nacer como
Estancia de la Compañía de Jesús
en el año 1618.
Rica en antecedentes históricos; fue la única
vía de comunicación desde Buenos Aires al
Alto Perú, una de las postas del camino real usado
por los conquistadores.
Jesús María es una ciudad con densidad poblacional
baja, lo que la hace tranquila y acogedora. A esta bella
postal se suman el agradable ambiente hospitalario que ofrecen
sus habitantes y los típicos paisajes, como los extensos
campos de cultivo y cría de ganado, que se dibujan
a su alrededor.
Visitarla hoy es recorrer los atractivos lugares naturales
que ofrece conjugados con los vestigios de la historia.

Historia
La ciudad de Jesús María tuvo su origen en
la estancia fundada por los jesuitas en 1618, y que fuera
reducción indígena. A pocos kilómetros
de la ciudad se encuentra el Convento de San Isidro,
conformado por la espectacular casa-habitación, la
iglesia, las bodegas, y otras dependencias que datan del
siglo XVIII. Se ha instalado el Museo Jesuítico
Nacional que guarda más de 20.000 piezas
y que evoca la acción de la Compañía
de Jesús en la cuenca del Plata.
Varios héroes de la historia argentina descansaron
bajo estos techos donde, además, Vélez Sársfield
escribió muchas páginas del Código
Civil Argentino.
Atractivos
Restos del Antiguo Molino Deheza - Fines S. XVI
Perteneció al encomendero y fundador de Córdoba,
don Pedro Deza, quien en 1575 recibió las tierras
en merced. Aunque se tienen noticias de la existencia de
tres molinos, se han conservado los restos de uno solo,
harinero, contiguo a la Estancia Jesuítica de
Jesús María, conformado por sólidos
muros de piedra. Serían las construcciones más
antiguas de la zona.
Colonia Caroya
Se encuentra pegada a Jesús María. Esta localidad
no solo atesora parte de la historia nacional como la Casa
de Caroya, donde funcionó la primera fábrica
de armas blancas del país, sino que guarda tradiciones
de una ascendencia Friulana.
La Colonia es un vergel en recuadros, con 10.000 habitantes
y unas 7.000 hectáreas productivas, cuidadas con
amor chacarero. Desde sus típicos vinos "frambua",
hasta las fiestas que rememoran la ligazón del hombre
con la tierra: la Fiesta Provincial de la Vendimia;
la Sagra de la Uva; Típica Caroyense y la Fiesta
del Salame Casero. Por eso Colonia Caroya es expresión
de la Cultura de un pueblo.
Sinsacate
Esta localidad está separada de Jesús María
apenas por el río, es heredera de la historia, ya
que su histórica Posta es postrero refugio
del caudillo Facundo Quiroga, el "tigre de los
llanos" y sus acompañantes, asesinados
el 16 de febrero de 1835 en Barranca Yaco.
Eventos

Si hay un evento que identifique a la ciudad de Jesús
María ese es el Festival Nacional de la Doma y el
Folclore. Año a año, enero es el mes que trae
consigo la fiesta que celebra la tradición argentina.
El festival tiene su epicentro en el anfiteatro principal,
mientras que en los alrededores se desarrollan diversos
espectáculos; los visitantes recorren las ferias
de artesanos que representan a todo el país y países
hermanos, el Museo Jesuítico, unos de los
mas antiguos y en mejores condiciones de los de su tipo,
el Río Jesús María con sus
aguas cristalinas que sirven para divertir a numerosos niños
con sus familias, las peñas con sus típicos
asados criollos y espectáculos artísticos
con importantes figuras, que convocan a todo el público
que esta esperando la hora de comienzo del festival, lugar
de encuentro de familias de todo un país.
Los fondos recaudados son destinados a las cooperadoras
escolares de las localidades anfitrionas: Jesús
María, Colonia Caroya y Sinsacate.
Imperdible
Estancia de Jesús María
La Estancia de Jesús María fue el segundo
núcleo productivo del sistema organizado por la Compañía
de Jesús. Se construyó a partir de 1618
en las tierras que los indígenas sanavirones reconocían
con el nombre de Guanusacate.
Esta estancia se caracterizó por su producción
vitivinícola, la que alcanzó un alto grado
de desarrollo y calidad, y que se ha prolongado en el tiempo,
constituyendo una característica de la zona.
La Estancia de Jesús María incluye
la iglesia, la residencia y la bodega, restos de antiguos
molinos, perchel y tajamar. Han desaparecido las construcciones
destinadas a las habitaciones de indios y esclavos, así
como los campos de cultivo y pastoreo.
Construida
alrededor de un patio central cerrado en dos costados por
un claustro de dos niveles, es notable la arquitectura de
sus arcos superpuestos. La iglesia de nave única
abovedada posee un exterior sobrio, destacándose
su importante cúpula central, ricamente ornamentada
en su interior, y la elegante espadaña de piedra
ubicada junto a la sacristía.
En el claustro se ubica la residencia, de dos plantas,
que rodea al amplio patio central con aljibe. Las galerías
con arcadas de medio punto, desde las que se puede apreciar
todo el conjunto, tienen gran valor arquitectónico.
Los muros son de piedra, y la cubierta, de tirantería
de madera y tejas coloniales. En la actualidad funciona
allí el Museo Jesuítico Nacional de Jesús
María.
Más información acerca de Estancias Jesuiticas, Iglesias y Misiones Jesuiticas.
Museo Jesuítico Nacional de Jesús
María
El patrimonio de este museo está conformado por diferentes
colecciones de gran interés histórico y artístico,
destacándose la de arte sacro colonial (imaginería,
pintura americana, paramentos y ornamentos sagrados), la
de arqueología (integrada por elementos
de diferentes culturas del Noroeste Argentino), y diversos
grabados, monedas, medallas, porcelanas, cerámicas
y mobiliarios de varias procedencias.
Dirección: P. Pedro de Oñate s/n - (5220)
- Jesús María - Córdoba
Teléfono: (03525) 420-126
Fax: Idem
Horarios
L-V: de 8 a 19. S-D: de 14 a 18 (Otoño-Invierno)
y de 15 a 19 (Primavera-Verano). Feriados cerrado.
Córdoba 49 km.
Colonia Caroya 5 km.
Secretaría de Turismo la Provincia de Córdoba.