Cabildo
El cabildo se destaca por sus arcos y balcones. Data de los tiempos de fundación, aunque sucesivas construcciones reemplazaron a la de 1582. Las reformas que llegan a nuestros días se realizaron en 1783.
Se trata de una edificación sólida y de líneas muy simples, resuelta alrededor de patios interiores, y presenta en fachada dos pórticos superpuestos, cuyos órdenes de columnas no se corresponden, estando desplazados catorce arcos en la galería baja y quince en la alta. Esta anomalía que presta gran encanto a la construcción, se encuentra acentuada por la torre, rematada por una veleta.
En su interior funciona un museo, conservándose valiosas colecciones que permiten apreciar el pasado histórico y artístico de la provincia.
Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1941.
Catedral Basílica
Este magnífico templo se construyó a partir de 1858, reemplazando a la antigua Catedral, dañada por un incendio.
La fachada se enmarca en un estilo italiano clásico, con frisos y cornisas muy trabajadas sobre las que se asientan dos campanarios con arcos que rematan en una cruz de hierro forjado.
De corte basilical y tres naves, posee una ornamentación exuberante en policromías, creando sin lugar a dudas uno de los ámbitos religiosos de mayor fastuosidad en el país.
Como Santuario guarda las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, patronos de la ciudad desde 1692, cuando salvaron a Salta de los terremotos. Desde entonces todos los 15 de setiembre se celebra una multitudinaria procesión en su honor.
Su altar Mayor, (concebido como gigantesca custodia cuyo sol tiene por diámetro el ancho total de la nave central) es una manifestación del barroco tardío del arquitecto franciscano Luis Giorgi.
En el templo se erige el Panteón de las Glorias del Norte (declarado Monumento Histórico Nacional en 1941), donde reposan, entre otros, los restos del Gral. Güemes, del Gral. Antonio de Arenales, del Gral. Alvarado y de Doña Martina de Gurruchaga.
La Catedral Basílica fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1947.
Iglesia San Francisco
Su colorido y su campanario lo han transformado en un referente dentro del paisaje urbano de Salta. En el acto de fundación de la ciudad de Salta se dispuso el solar en el que se instaló la Orden Franciscana y donde se comenzó la construcción del templo y convento, obra que se concluyó en 1625. Su precariedad obligó a edificar un segundo templo en 1674, que fue destruido por un incendio a mediados del siglo XVIII. Inmediatamente se comenzó la construcción del actual, bajo la dirección del sevillano Fray Vicente Muñóz.
Iniciado el siglo XIX, Manuel Belgrano asistió a la misa fúnebre oficiada en memoria de los vencedores y vencidos en la batalla de Salta. Con el bronce de los cañones utilizados en esa batalla fue fundida la "Campana de la Patria".
San Francisco sufrió una reforma más en 1870, donde el arquitecto Luis Giorgi modificó el frente levantando la torre que acompaña al templo, la más alta de Sud América con sus 53 mts. de altura.
La iglesia conserva valiosas obras, entre las que se destacan la imagen de Ntra. Señora de las Nieves (de quien se dice fue la primera imagen de la Sma. Virgen que llegó a esta ciudad), un San Pedro de Alcántara (atribuido al célebre escultor y arquitecto español Alonso Cano) y una pintura del Santo de Asís (que algunos estudiosos atribuyen a Pitti, de alta trayectoria en la pintura americana, estando las opiniones en conflicto con quienes la acreditan a Zurbarán).
Existe además un pequeño museo donde se conservan obras de gran interés. La biblioteca del convento posee magníficos incunables y ediciones antiquísimas de gran valor.
La iglesia San Francisco fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941.
Convento San Bernardo
La más antigua de las construcciones religiosas de Salta. Fue en principio Ermita de San Bernardo y más adelante Hospital de San Andrés. Desde mediados del siglo pasado es Monasterio de Carmelitas. Su portal de algarrobo tallado es una joya del arte salteño, pues fue realizado por aborígenes y data de 1762.
Declarado Monumento Histórico Nacional en 1941.
Iglesia de la Viña
El templo original de 1853 se derrumbó, reiniciándose la obra 20 años más tarde. Durante la guerra civil de 1884 sirvió de refugio, también fue improvisado hospital durante la epidemia de cólera de 1888.
La Virgen que preside el Altar Mayor fue traída desde la hacienda de La Viña, en Campo Santo. El templo cuenta con pinturas de escuela cuzqueña de gran valor.
Monumento a Güemes
La memoria del Gral. Güemes se ha perpetuado en el magistral Monumento que se encuentra al pie del Cerro San Bernardo, presidiendo la ciudad. Ha sido labrado en piedra extraída del mismo cerro y culmina con la figura ecuestre del héroe, fundida en bronce.
Este monumento fue proyectado y ejecutado por el escultor Víctor Gariño. El grupo escultórico, tanto como los bajorrelieves que ornamentan los laterales de piedra, fueron fundidos en el Arsenal de Guerra “Esteban de Luca” del Ejército. Las alegorías de los frisos representan: a) en la parte delantera: en una palma figuran los nombres de la oficialidad del Gral. Güemes; b) al norte la montonera gaucha desorganizada; c) al sur la misma organizada por Güemes como regimiento de “los Infernales”, nombre que sugería la oposición a las fuerzas reales; d) el Friso de atrás representa el sacrificio con que todo un pueblo constituido por, hombres, mujeres y niños dieron todo a la patria.
El monumento fue inaugurado el 20 de febrero de 1931 por el entonces Presidente de la Nación, el Tnte. Gral. José Félix Uriburu.
Casa de Arias Rengel y otras casones coloniales
Esta antigua casona, que hoy alberga al Museo Provincial de Bellas Artes, fue construida a mediados del Siglo XVII y es un claro ejemplo de la arquitectura de la época colonial: en su frente se destaca el hermoso portal de entrada y a los lados balcones con barandillas de hierro. Se estructura en base a un importante patio interior, como era costumbre en aquel entonces. Las habitaciones de la planta alta se abren a una galería o balcón corrido con baranda y pilares de madera.
Otras casonas que merecen visitarse son la Casa de Hernández (actual Museo de la Ciudad), Casa de Uriburu y la Casa de Leguizamón.
Mercado Artesanal
El 15 de Julio de 1968 abre sus puertas el primer Mercado Artesanal de la República Argentina en la calle San Martín 2555 de esta ciudad. Funciona en un solariego edificio que pertenecía a una familia de honda raigambre en la sociedad salteña.
El edificio fue construido a mediados del siglo XVIII habiendo sufrido modificaciones hasta fines del siglo XIX, que es el estado en que podemos admirarlo actualmente. Las crónicas señalan que en esos predios funcionó el primer molino de Salta.
Actualmente abre sus puertas todos los días de 9:00 a 21:00 hs., y en el podemos encontrar manifestaciones artesanales de las diferentes regiones de la Provincia de Salta.
Cestería: Es la artesanía más antigua que se ha practicado. Para elaborarla se emplean fibras y varillas vegetales. Los artesanos de Cafayate trabajan canastos, cestos, paneros, posa platos, abanicos.
Tejido: es una de las expresiones más extendidas y difundidas en esta provincia y alcanza los mayores niveles artísticos. Se trata de labores manuales o de telar ejecutados con hilados de origen animal. Los pobladores de los valles calchaquíes y de la zona andina mantienen vivo el arte del tejido.
Alfarería: Es también una expresión artesanal muy generalizada, como ha ocurrido desde los más remotos tiempos. En Cafayate son célebres las tinajas y tinajones.
Metal: En este rubro deben distinguirse la plata y el hierro forjado. Hábiles manos realizan faroles, rejas, balcones, herrajes y demás, siendo éstos parte indisoluble del estilo colonial de la arquitectura lugareña.
Cuero: La artesanía del cuero mantiene plena vigencia en esta provincia; ya que los talabarteros siguen viejas tradiciones repujando el cuero labrado y estampando verdaderas obras maestras.
Instrumentos musicales: Es una expresión de larga tradición en instrumentos netamente folclóricos tales como guitarras, bombos, quenas, charangos, erkes, amatas y sikus. El centro de esta actividad es la ciudad capital, como así también los departamentos de Iruya y Santa Victoria.
La noche en Salta
Las actividades nocturnas no son menos atractivas que las que se pueden realizar durante el día y son tan amplias que cubren todas las alternativas.
En los últimos años se fue gestando un fenómeno entre los jóvenes, quienes han re-conquistado y reformulado para sí las viejas peñas folclóricas, adaptándolas a su gusto mediante una nueva estética musical con raíces firmes en la tradición folclórica.
Para los amantes del folclore tradicional están las peñas de espectáculos artísticos, en donde puede respirarse el aire que dejaron poetas como Cuchi Leguizamón, Los Chalchaleros, Dino Saluzzi, entre otros.
Salta de noche adquiere inéditos perfiles, donde no solo las peñas son epicentro de trasnochadores, también restaurantes, casinos y discos, bares y pubs que ofrecen espectáculos y música que varia entre el tango, rock, jazz y el puro folclore, convocando a todas las edades.
Fuente:
Secretaría de Turismo de Salta
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