Hace millones de años, las tierras argentinas estuvieron habitadas por otros seres, que nada tenían que ver con esos que llegaron en el siglo XVI para conquistarlas. Eran culturas completas, formadas por la idiosincrasia de habitantes que nacieron aquí y vivieron como los justos y absolutos dueños.
Con el tiempo otra gente pisó lo que en aquel entonces no era la Argentina, sino una gran masa de tierra rica. Las costumbres fueron cambiando, la forma de vida adquirió modalidades de otros mundos y lo que antes de lograba con la fuerza de todos y con el uso cuidadoso de la naturaleza comenzó a ser una simple dominación del hombre a través de objetos por él fabricados.
La lucha por las tierras y los derechos se encarnizaron y surgieron figuras que luego se coronaron como héroes legendarios. Los pueblos los tomaron como sus figuras representativas y crearon para ellos monumentos que los reconocían como los salvadores de sus derechos.
La llegada de nuevos habitantes trajeron novedades y lo que ya no servía quedó en el olvido por años. El mapa se fue dibujando sobre la superficie y cada decisión política y territorial que se tomaba estaba condicionada por la idiosincrasia que pendulaba entre las antiguas culturas y las que aportaba el viejo mundo.
Muchos años después, cuando las divisiones estuvieron realizadas, el país tenía sus fronteras y sus modestas y artesanales legislaciones, hubo quienes se interesaron por las culturas de antaño, las originales, esas que se conservaban puras hasta la conquista. Pero aquí no moría ese interés pues los avances de la ciencia y la adquisición de cada vez nuevos utensilios obligaron a la desaparición de aquellos que en un momento fueron novedosos.
Así nace la arqueología, una ciencia que estudia las artes, los monumentos y los objetos de la antigüedad a través de sus restos. En la Argentina se han realizado hallazgos realmente extraordinarios que lograron grandes avances en la reconstrucción de la historia. A través de esta ciencia hoy es posible conocer cómo vivían los seres que nos precedieron, cuales eran sus objetos mas valorados, sus formas de expresión, sus creencias y costumbres.
De esta manera, la arqueología se suma a las opciones de las que el Turismo Cultural dispone para que usted conozca mas acerca de los pueblos que habitaron cada rincón argentino. Reservas históricas, museos y otros sitios de interés lo esperan en cada región y le prometen una experiencia única, un encuentro con otros tiempos. |